Coberturas locales sobre un debate nacional

La Ley Bases es una ley clave y vigente en la actualidad. Este artículo muestra cómo tres medios digitales misioneros cubrieron su debate durante más de ocho meses.


Jazmín Tarnovski

La norma es inédita. Tanto por su extensión y por la profundidad de las reformas que propone como por las condiciones de su debate. El proyecto impulsado en diciembre de 2023 fue presentado como el instrumento necesario para lograr la gobernabilidad de la nueva administración y para refundar la nación. Esto, en palabras oficiales, sucedería una vez liberadas las fuerzas productivas del mercado. 

La primera versión incluía 664 artículos y la ratificación del DNU 70-2023. Contemplaba la declaración de emergencia pública y la delegación de facultades al Poder Ejecutivo en once áreas -económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social- por un plazo de dos años prorrogables hasta el final del mandato. Estas atribuciones le conferían al presidente un amplio margen de aplicación sin intervención del Congreso.

Aunque esta versión obtuvo aprobación general en la Cámara de Diputados, numerosos artículos fueron retirados ante la falta de respaldo en la votación particular. Esto obligó al Ejecutivo a devolver el proyecto a comisiones, maniobra que reinició el proceso legislativo.

La segunda versión fue presentada en marzo de 2024 en formato de dos proyectos: La Ley Bases y el Paquete Fiscal, el cual contiene una reforma en esta materia. En conjunto ambas normas son una versión modificada del primer proyecto, aunque no en esencia. Las emergencias quedaron acotadas a las áreas administrativa, económica, financiera y energética, y las facultades delegadas al Ejecutivo se limitaron a esos mismos rubros, se implementó la desregulación económica y la lista de empresas privatizables se redujo. En paralelo, se reincorporaron artículos sobre el impuesto a las Ganancias y Bienes Personales tras una ajustada votación particular. 

En relación con la Reforma del Estado, las facultades delegadas otorgan al Poder Ejecutivo la posibilidad de modificar, fusionar o disolver organismos públicos, con algunas excepciones vinculadas a áreas sensibles como educación y ciencia. Además, se autoriza la intervención de empresas y fondos fiduciarios estatales. La ley también establece la reorganización de la administración pública, con énfasis en la simplificación de trámites, reducción de plazos y racionalización de recursos. En este marco, se introduce un régimen de pase a disponibilidad y disminución de la planta estatal, en línea con la reforma de recorte para solucionar el déficit fiscal. 

La última versión sancionada también incorpora un capítulo de reforma laboral titulado “Promoción del Empleo Registrado”, aunque su contenido apunta a desarticular instituciones de protección laboral. Entre sus principales disposiciones, se destaca que fueron perdonadas deudas previsionales y multas a empleadores por tener personal no registrado o mal registrado, siempre y cuando regularicen la situación. Así mismo se derogaron normativas que regían las contrataciones en el sector agrario. Esta iniciativa asocia las regulaciones, en este caso laborales, con el desempleo, y establece la flexibilización como una condición necesaria para generar empleo formal. De esta manera se refuerza la narrativa que vincula los derechos con obstáculos al desarrollo económico.

Por otro lado, entre los aspectos más transformadores de la estructura estatal y ampliamente debatidos en el marco del Paquete Fiscal, destacan medidas que, aunque no todas lograron concretarse, se alinean con la idea de refundar la nación a través de la desregulación de mercado. Un ejemplo es el capítulo previsional, que  finalmente fue excluido de la ley. Buscaba eliminar el sistema de moratorias jubilatorias que permitía regularizar aportes mediante planes de pago para acceder a la jubilación. De todas maneras, esta no se encuentra vigente tras su vencimiento en marzo 2025 y la decisión de no prorrogarla.

En materia tributaria, el ajuste al Impuesto sobre los Bienes Personales modificó los parámetros para hacer declaraciones. Se elevó el piso patrimonial para tributar, abarcando bienes muebles, inmuebles y activos en el exterior, y se implementó un régimen voluntario de pago anticipado. Esto otorgó mayor flexibilidad a los contribuyentes. Paralelamente, se reinstauró el piso de Ganancias para trabajadores en relación de dependencia, una medida que reincorporó a numerosos sectores al gravamen. Otro de los ejes centrales del paquete es el régimen de regularización de activos, conocido como blanqueo, diseñado para incentivar la declaración voluntaria de bienes no registrados ante la AFIP o actual ARCA. Quienes adhieran se amparan bajo amplios beneficios fiscales, como tasas reducidas y plazos extendidos. Es posible notar a lo largo de la descripción y en el marco del programa de gobierno que estos ajustes reflejan tensiones entre objetivos recaudatorios, inequidad fiscal y protección de sectores concentrados que a la vez son dimensiones sensibles de relación entre provincias y el gobierno nacional.

Las reformas introducidas por la Ley Bases y el Paquete Fiscal, si bien se presentan como orientadas a la reducción del Estado, implican en los hechos que el diseño institucional se concentra aún más en el Poder Ejecutivo. En conjunto, las normas consolidan un modelo que prioriza la atracción de capitales y la liberación de la economía, en detrimento de la preservación territorial y de las instituciones de protección de los sectores más vulnerables. Lo que se propone como un proceso refundacional en nombre de la libertad retoma y reactiva en un nuevo escenario de crisis los principios de desregulación, privatización y retracción estatal característicos de la etapa neoliberal de los noventa, aunque con mayor profundidad.

Por otro lado, recordemos que las condiciones de debate también son específicas. La llegada de la Libertad Avanza al gobierno, aún sin estructura partidaria,  quiebra el histórico dualismo compuesto por el kirchnerismo y el Pro (Waiman, 2015; Coscarelli, 2023). El primero de corte nacional-popular, con altos niveles de intervención estatal y el segundo de tendencia liberal-conservadora orientada a la apertura de mercados y una gestión emprendedurista de la pobreza (Canelo, Castellani y Gentile, 2018; Nougués y Salerno, 2021). En este contexto, Dagatti (2024) considera al fenómeno libertario y a Milei como “síntomas de un estado del discurso social” (p. 9). Sostiene que, durante la campaña presidencial lograron ocupar un espacio vacante de interpelación política, articulando demandas de sectores de elite identificados con una economía liberalizada, junto con reclamos de sectores populares afines a la cultura política peronista mediante el uso de sus formas características y su impronta popular (op. cit, 2024). Esta articulación revela a su vez el fracaso de las gestiones previas en ofrecer respuestas efectivas ante las sucesivas crisis económicas, las cuales fueron intensificadas por los efectos de la pandemia.

En un escenario con el Congreso fragmentado y con escasa estructura partidaria propia, el oficialismo adoptó dos estrategias distintas frente al tratamiento de la Ley Bases. En su primera versión, intentó avanzar mediante mecanismos de presión. Eliminó transferencias y fondos especiales destinados a las provincias. Esto fue realizado para condicionar a los gobernadores a intercambiar apoyo parlamentario por recursos presupuestarios. Para la segunda versión el gobierno introdujo algunas modificaciones pero sin alterarla en sus elementos fundamentales. Al mismo tiempo el Ejecutivo estableció acuerdos que incluyeron la promesa de beneficios fiscales a las provincias como parte de la negociación y alianzas en el recinto: “su estrategia ha sido operar en coalición con el bloque del PRO/Juntos por el Cambio y parcialmente con la Unión Cívica Radical dentro de la Asamblea, y ha nombrado como Ministros clave a varios funcionarios del anterior gobierno del PRO” (Mancero Acosta y De Gori, 2024, p. 158), aunque también hubo conciliaciones con otros partidos, incluso peronismos provinciales.

De todas formas, los autores señalan que pese a necesitar consensos, el gobierno no enfrentó una oposición cohesionada. El Partido Justicialista, explican, se encuentra en un proceso de reorganización interna y en la discusión acerca de las causas de su derrota electoral o de quién conducirá al movimiento en esta nueva etapa. En el radicalismo, tanto legisladores como gobernadores han mostrado cierta cercanía con el libertarianismo, lo que generó tensiones al interior del partido que aún no había definido una postura clara en términos oficiales. Por último, afirman que el Frente de Izquierda ha mantenido una posición crítica frente al gobierno, sin embargo su capacidad de incidencia legislativa es limitada debido a la poca cantidad de bancas que posee en el Congreso.

Por otro lado, el estudio indica que en los medios locales no necesariamente predominó una cobertura centrada en las consecuencias de la aprobación de la Ley, tampoco en las opiniones de los posibles sectores afectados, ni en el debate en sí. En especial se hizo foco en el entramado de negociaciones y en el proceso institucional para tratar el proyecto. 

En cuanto a las problemáticas, predominan las dimensiones microeconómica e institucional, seguidas por cuestiones productivas y laborales. Temas como lo ambiental, macroeconómico y educativo poseen una presencia escasa. 

En los casos puntuales en que se señalaron posibles problemáticas para el campo productivo o las dimensiones microeconómica e institucional, no predominó el rechazo absoluto a la aprobación de la ley, sino que se propusieron modificaciones como condición para el avance del proceso legislativo.


Jazmín Tarnovski


Licenciada en Comunicación Social, becaria y extensionista en la FHyCs – UNaM. Le interesan las prácticas informativas en medios y redes digitales. Le encantan las actividades al aire libre. En especial estar con familia y amistades alrededor de un fueguito. Dice que si es con mate o vino, mejor.

Correo: jazminmendozat@gmail.com

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