La efeméride del 24 de marzo nos convoca a recordar que hace 50 años fuimos objeto de un golpe genocida que implicó  la vulneración de los Derechos Humanos fundamentales, hechos aberrantes que a lo largo de estos años han quedado fehacientemente demostrados por la justicia, como las detenciones ilegalesdesaparición de personastorturasapropiación de bebés, entre otras formas de destrucción de la vida